Mostrando entradas con la etiqueta Armario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Armario. Mostrar todas las entradas

28/3/15

Tu base de datos de estilo

Foto: addictochic via diario de estilo

En todo negocio es vital tener una buena base de datos.
Una buena base de datos de clientes, de proveedores, de restaurantes, de tiendas, de ideas, etc..

En mi postgrado de coaching tuve un profesor que nos confesó que él tenía muy claro que si nunca se le quemaba la casa, lo único que salvaría, a parte de su familia, era su base de datos de clientes y contactos. Y pensé que tenía mucha razón, porque hoy en día con una buena base de datos de contactos tienes muchas más oportunidades.

Los beneficios de tener una buena base de datos son infinitos, desde el ahorro de tiempo, a la variedad de opciones, comparaciones, tener toda la información guardada siempre con un buen orden y podríamos continuar mucho más.

Una base de datos es la base de todo negocio, es como la Biblia de los negocios, tienes toda la información que necesitas registrada y ordenada, para ahorrarte tiempo, dinero y dolores de cabeza. 

Te aporta la seguridad y la confianza que tienes lo que necesitas bien guardado para poder utilizarlo cuando lo necesitas y como lo necesites. 


¿Entonces porque no tener una buena base de datos de tu ropa?
¿Qué te ahorrarías?
¿Qué beneficios te supondría?



La base de datos de tu ropa la tienes en tu armario


Tu armario es tu guarida para tus prendas, el lugar donde se concentra todo tu estilo y personalidad, el lugar donde encontrar las prendas adecuadas, el lugar donde decidir que ponerte, el lugar donde encontrar el soporte para tu día a día, el lugar donde decidirás como te harán sentir las prendas, el lugar donde elegirás como quieres que te perciban los demás, en definitiva...


...el lugar donde realmente eres tú



Y lo tienes que cuidar al máximo con tus mejores mimos. Para que cuando vayas a buscar algo, lo encuentres, para que cuando recurras a él te responda como quieres y como necesitas, para que te facilite tu día a día y te sientas bien, segura, satisfecha, contenta y te transmita al exterior tu mejor interior y con toda tu personalidad.

Ahora que ya estamos en primavera y que tenemos que hacer el cambio de armario, aprovecha para diseñar tu propia base de datos con todas tus prendas.

Las prendas que llevaras en tu día a día, para trabajar, para salir, para jugar con tus hij@s, informales, formales, de colores vivos, de colores básicos, ropa de abrigo y un largo etcétera, pero en definitiva la ropa que hablará de ti (¿tu ropa no habla ti? si no lo hace te invito a leer el artículo donde te hablo de cómo hacerlo) y 


Crea tu propia marca de estilo 
transmitiendo al exterior como eres tú 
en tu interior


Como toca cambio de armario, en los próximos artículos te voy a hablar de este tema, concretamente de cómo renovar tu armario en tres pasos, cada punto será en forma de un artículo semanal.

Lo voy hacer de manera diferente, de cómo renovarlo desde dentro, crear los “cementos” de tu armario considerándolo tu base de datos. 


Si sabes el Cómo, el Qué te será mucho más fácil


Estos serán los temas que voy a tratar para que te ayuden a crear esta base de datos tan querida y necesaria para todas:


1. Cómo ordenar el armario
2. Que poner en él
3. Cómo renovarlo



Y por último, como esta semana que viene es Semana Santa con días de vacaciones y/o días de fiesta, para disfrutar, descansar y desconectar, seguro que tendrás más tiempo libre para ordenar y organizarte. Así que te invito a empezar, si no lo has hecho ya, a organizarte tus conjuntos semanales. Es un buen momento para probarlo y ver como te resulta.

Te recuerdo el artículo donde te hablaba de cómo organizarte los conjuntos, como te avancé y como suscriptora que eres (puedes suscribirte AQUI) te he preparado una PLANTILLA DE ESTILO (como la de la foto de abajo) para que te ayude a organizarte y puedas apuntarte todos los conjuntos de la semana en un mismo sitio. Además te lo puedes colgar donde te vaya mejor.













¿Quieres conseguir este planificador para tus conjuntos 
totalmente gratis? 
 Suscríbete y será todo tuyo.


Pásate por los comentarios y cuéntame:


¿Cómo te organizas?
¿Te funciona la plantilla?

¡Gracias por leerme!






21/3/15

¿Crees que tu bolso no importa?


Foto: @nasualua via instagram

Hace algún tiempo una clienta me pidió consejo porque quería comprarse un bolso grande para poder poner de todo, quería una pieza que le fuera polivalente para llevar desde sus cosas básicas: monedero, klenex, llaves, neceser, etc... hasta sus documentos, carpetas, libros, la tablet o el portátil.

Esta clienta es una emprendedora consolidada con muchos años de experiencia a sus espaldas y que está involucrada en varios proyectos a la vez. De ahí que necesite un “sitio” donde llevar muchas cosas en diferentes ocasiones y para diferentes necesidades.

Pero a la vez quería una pieza bonita, con estilo, con personalidad y elegante. Un complemento más de su conjunto que le sirviera para todas las ocasiones de trabajo posibles y que no desentonara allí donde fuera.

Algo con qué sentirse segura. Segura de que sus “cosas” estan bien guardadas y segura de que se adapta a su estilo.

¿Como es tu bolso? 
¿Cumple con todas tus necesidades? 
¿Es versátil?

Nada más contarme su necesidad vi claro que lo que necesitaba era un bolso tipo “shopping bag” y hoy voy a compartir contigo las claves que compartí con ella para comprar un bolso grande que cubra todas tus necesidades, porque tener un buen complemento a mano (nunca mejor dicho) te hará quedar bien, irás elegante, ordenada y te sentirás a gusto y segura con él.


¿Cuantas veces no te ha pasado que llevas 
más de un paquete encima, 
con diferentes bolsas que parece 
que te hayas fugado de casa?



Que si el bolso, la bolsa de muestras para el cliente que vas a ver, que si el maletín colgado de lado para llevar el portátil, la totem bag para los documentos que necesitas para esta reunión tan importante, el paraguas por si acaso colgado del brazo y la bolsa de plástico que te han dado en la panadería con el pan y algo para picar...


¿Cómo te sientes cuando vas tan cargada? 


Te pueden venir a la cabeza muchas imágenes y muy probablemente ninguna sea del todo buena... 





¿Te has parado a pensar qué imagen estás dando? 
¿Que pensarías tú si te apareciera un proveedor 
cargado con tantas bolsas y paquetes? 
¿Crees que es elegante y te ayuda con la imagen que quieres dar?


Aquí tienes las claves para comprar una shopping bag adecuada para ti según tus necesidades y que compartí con mi clienta, pero antes te cuento un par de cosas más.

Empezaré por contarte que una “shopping bag” no es más que un bolso grande para poder poner de todo en él. Además están muy de moda, por lo que hay muchos para escoger, de diferentes formas, materiales, a parte de ser elegantes, estilosos e ideales para una chica moderna como tú.

Existen básicamente en dos formas: verticales y horizontales, las dos formas son válidas, va a gusto de cada cual. 
Hay quien le gustará más que sea más estrecho pero más largo y otras más ancho pero más corto, tú decides.

Puedes encontrar este tipo de bolsos de todas las gamas y marcas actuales, desde las low cost, pasando por marcas intermedias y terminando por las firmas de lujo. Esto dependerá de lo que estés dispuesta a invertir en él.

Si es la primera vez que te compras uno y no tienes muy claro si te va a funcionar, si le darás la utilidad adecuada, etc... te recomendaría que no te gastes mucho, que lo pruebes y si realmente es tu pieza clave, luego inviertas en uno más caro y más duradero.


Ahora sí, mis recomendaciones para comprarte una shopping bag:


1. Cómpralo en una tienda física. 
Soy la primera que cada vez compro más por internet, es cómodo, seguro, me ahorro colas y un sinfín de facilidades, pero en este caso no me arriesgaría, a no ser que ya lo hubiera visto físicamente en una tienda.

Que ¿Porque? Pues para poder tocarlo y pesarlo. Si, si, has leído bien. ¿Cuantas veces te has comprado un bolso y éste en si ya pesaba lo suyo? Pues imagínate si encima tienes que ir cargándolo de cosas: documentos, tablets, carpetas, muestras, etc... Al final te puedes encontrar que llevas más una maleta que un bolso.

Piensa que lo tienes que llevar todo el día y que a medida que va pasando la jornada y el cansancio se apodera de ti, llevar un bolso ligero lo vas a agradecer.



2. Que tenga como mínimo tres posibilidades de llevar. 
Con asas cortas para llevarlo como bolso de mano, con una cinta más larga para poder colgártelo del hombro y una tira aun más larga (o la anterior regulable) para poder llevarlo colgado de lado, como una bandolera.

Esto hará que el bolso sea más versátil y polivalente con infinidades de posibilidades adaptables a cualquier situación imprevista.

A lo mejor ahora no tienes intención de llevarlo de estas tres maneras pero te puedes encontrar con situaciones que necesites llevarlo de alguna otra manera y te lo va a facilitar.


Tus necesidades van 
cambiando con el tiempo y 
tienes que ser flexible y 
adaptarte a los cambios. 


Aunque ahora tus necesidades sean unas determinadas quien sabe las necesidades que tendrás mañana, el mes que viene o el año próximo, y tener un bolso que se adapte a tu estilo de vida ahora y más adelante, te sacará de muchos apuros, lo amortizarás y te sentirás orgullosa de tener un complemento que te ayuda además de quedarte bien.

Por ejemplo:
Si quieres ir más elegante lo puedes llevar cogido de las asas. 
Si necesitas las dos manos libres porque cuando termines tu jornada laboral necesitas ir a hacer la compra te lo puedes colgar del hombro.
Si te desplazas en moto o en bici, poder colgártelo de lado te facilitará el transporte y hará que el trayecto te sea más cómodo.

Esta versatilidad también te ayudará a dar una determinada imagen en función del sitio donde tengas que ir. 


Si lo llevas colgado de lado darás una imagen más moderna 
y si lo llevas de la mano (no colgado de medio brazo) 
darás una imagen más seria.



3. Cómpratelo de un color neutro.
Tener un bolso de color neutro (negro, azul marino, gris o marrón) hará que lo puedas llevar con cualquier conjunto, no tendrás que estar pendiente de si te queda bien con el look que llevas y esto te va a facilitar tu día a día.

Ahora existen muchos modelos de muchos colores diferentes, colores de temporada, fuertes, vivos y bonitos. La verdad es que son geniales y especiales que pueden dar un toque muy diferente a tu estilo y son una muy buena opción.

Pero si es la primera shopping bag que te compras, quieres probarlo y quieres que te vaya bien con toda la ropa que tienes en el armario, es mejor que empieces por uno que sea neutro y el siguiente para tener uno más, que sea de un color más especial.



4. Que sea de un material resistente.
Si tu intención con el bolso es poder ponerle de todo y más, tiene que ser resistente y con unas asas fuertes y bien fijadas. 

¿De que te sirve un bolso que en un momento dado, 
con un poco más de peso del habitual te quedes con las asas en la mano? 


Estas ocasiones pasan y además son donde se presenta el sr. Murphy y muy probablemente será el peor día o situación en que te pueda pasar. 


¿Quieres arriesgarte a que te pase en una reunión muy importante 
o cuando estas visitando a un cliente que necesitas quedar bien?



5. Que sea de líneas simples y estilo minimalista.
Cuanto más minimalista sea el diseño más te ayudará a que te quede bien con lo que lleves.

¡Ojo! Cuando digo simple me refiero con pocos ornamentos. Porque un bolso sea simple no quiere decir que sea más feo o menos elegante, no tiene nada que ver.

Seguramente debes tener ropa de diferentes estilos en tu armario (¿Quieres saber como vestirte según tu estilo? sigue leyendo AQUI y para saber si tu armario habla de ti, haz clic AQUI), si te compras una shopping bag de un estilo muy determinado te va a condicionar a la hora de vestirte y si te lo pones, se va a notar y no va a quedar bien, y precisamente lo que quieres es estar elegante y transmitir personalidad y seguridad. 


Como dicen, menos es más. 
Aplícalo siempre, no te va a fallar.



¿Tienes una shopping bag? ¿Cómo es?
¿Cómo te gustaría que fuese tu shopping bag?


Te espero en los comentarios, para compartir opiniones.

Gracias por leerme.


7/3/15

¿Tienes un conjunto como plan b?


Foto via toctocvintage


Hace algunas semanas, me había planificado el conjunto que quería ponerme el día siguiente, que consistía en una fada corta, unas merceditas y una camisa.

Mi sorpresa fue cuando al levantarme por la mañana, estaba nevando! Las predicciones del tiempo decían que a lo mejor nevaba pero que no era seguro.

Como la Ley de Murphy existe, terminó pasando.

Con el día que se presentaba de nieve y frío no veía adecuado ni me apetecía ponerme el conjunto que tenía planificado, así que tuve que pensar un plan B rápidamente, en medio de mis ojeras matutinas, las prisas y mi hija pidiéndome atención.

La situación fue bastante estresante, así que pensé que tendría siempre un plan B preparado por si las moscas.

Con un plan B 
siempre acertarás


Si te planificas la ropa que te vas a poner o quieres hacerlo, este artículo te interesa.


Tener pensado un plan B 
te puede sacar de muchos apuros

 
Y no solamente por situaciones como la que me pasó a mí, sino también para cualquier otro motivo.
Te proporcionará tranquilidad saber que si la primera propuesta, por lo que sea, no te convence tendrás un recurso rápido y seguro en menos de un minuto.


Tener un plan B no significa 
ponerte lo primero que 
te pase por la cabeza 
sin pensarlo


El Plan B seria un poco como tener el conjunto pensado para los días de lluvia (puedes recordar cómo hacerlo AQUI) pero que te pueda servir para todas las ocasiones o al menos la mayoría.


5 pasos para crear un plan B:


 1.   Revisa tu armario . Escoge las prendas que más te gusten y que además te sean cómodas, las que nunca te da pereza ponerte y siempre aciertas con ellas.

Así si algún día tienes que recurrir a ellas te sentirás segura y te apetecerá ponértelas si son tus prendas fetiche.


 2.   Hazlo con básicos o fondo de armario , nunca falla. Elige prendas que no sean muy extremadas o muy de temporada, tendrás plan B para más tiempo.

Aunque sean prendas básicas no quiere decir que no tengan que ser bonitas. Cuando digo básicas me refiero a que puedas ir con ellas a todas partes, que no sean ni demasiado llamativas ni demasiado aburridas. 

Tienen que sacarte de un apuro 
no meterte en otro



 3.   Hazte más de un conjunto  para diferentes situaciones, de esta manera tendrás más opciones.

Esto va bien porque te puede venir a ver la Ley de Murphy y justamente este pantalón o camisa que forma parte de tu plan B está sucia (porque esto pasa) y ¿entonces que? Y si tienes otro en la recámara te soluciona la papeleta.

O por ejemplo, tienes un plan B para ir a trabajar pero no para salir o para ir casual, o al revés. Aunque tengas un plan B tampoco te serviria. Así que lo mejor es pensar un plan B más formal y otro más casual, seguro que podrás utilizar uno de los dos.


 4.   Piensa también en los zapatos y complementos . Cuando nos vestimos a veces tendemos a no darles importancia y la tienen y mucho, puedes arruinar un conjunto si no aciertas con los zapatos o con los complementos y al revés, puedes cambiarlo totalmente.

Si estás creando un plan B, tienes que pensar en todo el conjunto, desde la cabeza hasta los pies, se trata de tener en la recámara opciones para no tener que pensar en los momentos de pánico y tener la solución lista en menos que cae un rayo.


 5.   Tiene que hablar de ti . Tiene que ser un conjunto en el que te sientas cómoda pero que a la vez tenga este toque tuyo que tanto te gusta.

El Plan B, tiene que sacarte de un apuro pero no por eso tienes que dejar de ser tú o coger cualquier cosa que tengas en el armario o que no te defina. 

Es un conjunto igual que otro que te pondrías para ir donde tengas que ir, así que tiene que tener la misma esencia.


Tiene que transmitir igualmente tu esencia 
y mostrarte tal y como eres



Tienes que sentirte tú, es como tu conjunto de la suerte, aquél que nunca falla, el que siempre puedes recurrir tengas lo que tengas. 


Se trata de encontrar el equilibrio 
entre comodidad y estética


Porque también lo puedes utilizar cuando lo que has pensado vestirte aquel día no te apetezca ponerte porque, por ejemplo te levantas con el pie izquierdo o tú no estás al 100%. 


Tiene que ser un conjunto muy tuyo, 
que te transmita confianza y 
te sientas seguro con él

Tienes que poder pensar: 


“Estoy tranquila porque si falla lo que he pensado 
tengo el plan B”



Tampoco es cuestión de tirar siempre del plan B porque luego ya dejará de serlo para convertirse en tu uniforme diario.

Tiene que servirte para urgencias (días malos, cambios en el tiempo, manchas en el último momento, prendas que no están limpias o planchadas cuando creías que si, etc.).


Además con dos conjuntos que tengas pensados de cada temporada ya lo tienes resuelto, solamente tienes que dedicarle un poco de tiempo una vez y lo tendrás listo y disponible para muchos meses.

Incluso la base puede ser la misma y cambiar solamente los complementos: zapatos, bisutería y chaqueta. En función de la estación y en base a los colores acorde con ella.  

O si por el contrario, le coges gusto a esto del plan B, puedes pensar un conjunto alternativo cuando te planifiques lo que te vas a poner, de este modo siempre acertarás y estarás tranquila.

Además si tienes la suerte de no tener que usarlo como plan B, los podrás utilizar como plan A para el día o la semana siguiente. ¿Que te parece? en un dos en uno.


Si eres de las que, como yo, la memoria no es tu fuerte, puedes optar por apuntártelo en un papel y colgarlo de algún sitio visible (nevera, pizarra del despacho…) o guardarlo en algún sitio que te acuerdes (cajón que utilizas a diario, en el móvil, tablet…), para que lo puedas consultar en el momento que lo necesites.


Parece una tontería pero no lo es, es un pequeño gesto que te aporta tranquilidad y seguridad, sabes que está ahí y lo puedes consultar siempre que te apetezca.


¿Tienes pensado tu Plan B?
¿Cómo es?

Cuéntame en los comentarios cuál es tu conjunto de plan B y compártelo con nosotras.







21/2/15

En el estilo también hay que planificar

Foto: via toctocvintage

Hace algunas semanas tuve una reunión importante que tenía que ir impecable, ya tenía pensado lo que me iba a poner, lo tenía todo en mi cabeza, pero se me pasó mirar en la agenda el día concreto que era, hasta que el día antes me saltó la alarma en el móvil (bendita agenda) y me salvó.
Pero con la mala suerte de que justamente lo que tenía pensado ponerme lo tenía en el tinte y era demasiado tarde para ir a buscarlo ¡Horror!

Con lo contenta que estaba con la elección de mi conjunto, me lo había probado, me sentía genial con él, cómoda, segura y con fuerza para enfrentarme a la reunión.

Por un momento, me entró el pánico, estaba tan convencida del conjunto en cuestión que parecía como si no tuviera nada más en el armario y preguntándome ¿Y ahora que hago? Como si se tuviera que terminar el mundo.


¿Te ha pasado alguna vez?
¿Como te has sentido en aquel momento?


Personalmente me sentí como una tonta y un poco estúpida de no haberme planificado bien.

Por suerte, el momento de bloqueo me pasó y tuve que elegir otro conjunto con la inversión de más tiempo, con prisas y con el riesgo de que el nuevo conjunto no fuera igual de bueno que el otro, que no me transmitiera el mismo confort y seguridad.

Así que, me dije a mi misma que no me volvería a pasar y me di cuenta de lo importante que es tener una buena planificación.





¿Cuáles son tus objetivos diarios a la hora de vestirte cada día?
¿Los consigues?
¿Lo harías mejor con una buena planificación?



Si en la mayoría de las cosas de la vida planificamos, como un nuevo proyecto, el lanzamiento de un nuevo producto, las comidas de los niñ@s, las vacaciones, una fiesta de aniversario, etc.

¿Porque no planificar nuestros conjuntos? 

Y no solamente para las ocasiones especiales, sino también para el día a día.


¿Como te sentirías pensar que tienes toda la semana  
 tus conjuntos planificados? 


Sin tener que pensar cada día por la mañana, con el estrés matutino el: ¿Y que me pongo? 
Saber que vas a acertar y que vas a ir adecuada para la situación, todo conjuntado y con todos los detalles pensados.

¿A que seria genial? 

Pues está en tus manos hacerlo y te voy a explicar como.

Aunque te pueda dar pereza hacerlo te aseguro que no te arrepentirás, solo tendrás que invertir un poco de tiempo una vez a la semana o una vez al mes (depende de lo que te vaya mejor) y serás libre para el resto del tiempo, ¿A que suena bien?


¿Que prefieres invertir un poco de tiempo un día e 
ir tranquila el resto, 
acertar con los conjuntos y sentirte genial con ellos? 

O por el contrario 

¿Ir con las prisas de siempre, eligiendo mal, sintiéndote estúpida porque hubieras podido vestirte mucho mejor, 
con toda la ropa que tienes?


Yo me quedo con la primera ¿y tú?



7 Ideas para una buena planificación de tus conjuntos.

1. Elige el momento adecuado que puedas estar tranquila, tú y tu armario. 
Aunque puede parecer que invertirás mucho tiempo, una vez hecho verás que no es tanto. Tómatelo como una experiencia relajante y especial para ti. Verás como te lo pasarás bien, simplemente es ponerse y a disfrutar.

2. Consulta tu agenda para saber todos los sitios que tienes que ir, profesionales y personales: reuniones, cursos, talleres, seminarios, clases, visitas con clientes o proveedores, tutorías, cenas de trabajo, cenas con amig@s, salidas románticas, excursiones, fiestas infantiles, etc.

No se trata de tener “grandes” ocasiones para planificar, sino de hacerlo siempre para ayudarte en tu día a día, funciona.


“Los pequeños momentos son los más importantes, 
siéntate bien y disfrútalos”


3. Una vez tengas claro donde tienes que ir, plántate delante de tu armario, toma papel y lápiz e inspírate.

¿Cómo es tu armario? 
¿Tu armario habla de ti? 
Descúbrelo AQUI 

Con conocimiento de tu armario, ve haciendo los conjuntos para cada día de la semana (o del mes) y apúntatelos. 

Con una hoja Din A4, ponla horizontal, haz columnas para cada día de la semana, visualmente te será más fácil. Apunta en cada columna todo lo que te vas a poner cada día: parte de arriba, parte de abajo, chaqueta, zapatos y complementos.

Intenta visualizar el conjunto mentalmente o muéstralo encima de la cama, te ayudará a ver como queda y si tienes que cambiar alguna prenda.


4. Para acertar con tus conjuntos, no olvides tu estilo y vestirte en base a él.
Puedes recordar cómo hacerlo AQUI.

Te sentirás que eres tú, segura, guapa y feliz. 


5. Cuando tengas toda la planificación hecha, organiza las tareas a hacer: lo que tienes que lavar, planchar, arreglar, buscar en algún cajón olvidado, coser, llevar al tinte o ir a buscarlo, etc.

Si puedes prever todo esto, no te cojera desprevenida y estarás genial y lo más importante, te sentirás bien por partida doble: por estar guapísima con el conjunto y por haberlo hecho con tranquilidad y cómodamente.

Todo esto también te lo puedes apuntar en la misma hoja de la planificación para que no se te olvide. 

Saber que lo tienes apuntado en un mismo sitio te proporcionara seguridad y tranquilidad. Allí lo tienes todo para consultarlo cuando quieras.


6. Una vez tengas la planificación de tus conjuntos apuntados y revisados, cuélgalo en algún sitio visible y de fácil localización. 

Puedes hacerlo en el interior de tu armario, en la nevera, en la pizarra que tienes en el despacho, hacer una foto y llevarla en el móvil, tablet, etc..

En definitiva en algún sitio donde te vaya bien a ti, al fin y al cabo quien lo tendrá que consultar serás tú, piensa en tu sitio ideal, en base a tus hábitos y costumbres.


7. Y por último, sigue la planificación hecha, sin más.
Te levantarás, miraras que toca hoy, lo irás a buscar y te lo pondrás. 


¿Cómo crees que te sentirás? 
¿Cuanto tiempo ahorraras por la mañana? 
¿Te quitara estrés saber que no tienes que pensar 
antes de tomarte el primer café del día? 
¿Que pierdes por probarlo?



A medida que lo vayas haciendo, irás más rápido y podrás ir cambiando todo aquello que no te vaya funcionando para que te resulte más cómodo y te facilite tu día a día.

Puedes empezar haciéndolo a una semana vista y poco a poco ir aumentado. 

Te quitará agobio de encima

Haciéndolo te sentirás bien, con esa sensación de las cosas bien hechas, bien pensadas, con cariño y amor, que te deja una agradable emoción de confort, seguridad y placer.



¿No te quedas con las ganas de planificar tus conjuntos 
y sentirte libre y tranquila? 



Además estoy preparando una sorpresa para ti como suscriptora que eres (y si no lo eres ya estás tardando, hazlo AQUI) para ayudarte a planificar.



¿Quieres que te ayude a encontrar tu propio estilo, el que te define como eres, el que sientes que eres realmente tú, acorde a tu personalidad y estilo de vida? 

¡Juntas lo conseguirás!



Y tú ¿Planificas tus conjuntos? Te espero en los comentarios, gracias por pasarte.


14/2/15

Kimonos con Alma

Hoy te voy a hablar de Kimonos, la típica prenda japonesa que se ha adaptado a lo occidental para hacer de ella una pieza versátil y con un toque muy especial.

¿Quieres darle un aire diferente a tus conjuntos?
¿Quieres llevar una pieza diferente llena de personalidad?
¿Te gusta darle ese toque final que hace que un buen conjunto pase a ser un gran conjunto?
¿Quieres una prenda que puedas usar desde la mañana hasta la noche?
 

Si es que si, tienes que hacerte con uno. Sigue leyendo y descubrirás una marca de Kimonos, llenos de originalidad, buen gusto y calidad.

Sus prendas son exquisitas, es la típica pieza para hacer una pequeña inversión (como te hablaba en este ARTICULO), son atemporales, duraderas y te los puedes combinar de mil maneras diferentes para ocasiones diversas y darle este toque final lleno de elegancia.

El Kimono es una pieza polivalente, lo puedes usar durante todo el año: en verano como chaqueta y en invierno como blusa con un cinturón. 

Más abajo te cuento diferentes usos que le puedes dar, no te lo pierdas.

La marca en cuestión es Khemeia kimonos, 100% española que nace con la ilusión de lanzar al mercado un nuevo concepto de kimono como una prenda ideal para cualquier ocasión, con una buena combinación los podrás llevar a todos los sitios. 



Son Kimonos con un cierto aire hippie, que pasan por un proceso de confección totalmente handmade y con detalles personalizados que los convierten en una pieza única y diferente.

Su nombre viene del griego. Khemeia significa fundir, moldear, alear. Han querido “fundir” diferentes tendencias para conseguir un estilo completamente actual y chic.


Cada kimono es exclusivo,
 se confeccionan artesanalmente 
para que sea una pieza única




Cada kimono es un reflejo, como nuestra alma, “aquello que vivimos, sentimos y pensamos”


Hoy en día, el kimono se ha convertido en una pieza más de nuestro armario, que te permite dar ese toque final que tanto nos gusta.


Diferentes usos de un kimono:

1. Con tejanos. Enfúndate en unos tejanos pitillos o rectos, una camiseta básica lisa y el kimono. Puedes ponerte zapatos de tacón o unas manoletinas, según tu estilo y en función de la ocasión.





























2. Con un vestido (tanto de sport como más formal), le puedes dar un toque muy especial. El vestido mejor liso y de un color que quede bien con el estampado del kimono.





























3. Para ir a la playa. Debajo te pones el bikini o el bañador, unas chancletas básicas (tipo flip flop), un capazo de paja y estarás lista para un día de sol.




























4. Con shorts. Ahora que vendrá el buen tiempo en que apetece dar largos paseos y estar todo el día de un lado para otro, un conjunto cómodo y chic, puede ser unos shorts (tejanos o no), una camiseta básica, el kimono y unas sandalias (para el día mejor planas y si además son de tiras, le darás un toque más étnico).



5. Para ir a una boda, bautizo, comunión o saraos de este estilo. También es una pieza perfecta para ir más arreglada e ir diferente, fuera de los conjuntos estereotipados típicos de estas celebraciones. 

Lo puedes combinar con vestido o con pantalón (en este caso te quedará mejor con unos pantalones altos y anchos) y un buen tacón. Escoge un color a conjunto con el kimono y forma la base mono color, le darás más relevancia al kimono.



6. Para una noche romántica y sexy con tu pareja, pruébalo y descubre lo que puede aportar un kimono a una noche, te sorprenderás y sorprenderás... (nunca mejor dicho). 





























Hace poco han abierto su tienda online. Te invito a dar una vuelta y ver los diferentes modelos que tienen, seguro que encuentras el que más se adapta a tu estilo.





Me despido con la 
ELECCIÓN TROBA'L.
Por sus colores, alegres y vivos pero a la vez ni muy claros ni muy oscuros, perfecto para llevarlo durante todo el año y en diferentes ocasiones.





¿Usas kimonos en tus conjuntos?
¿Cómo te los combinarías?

Déjame tu opinión en los comentarios, me ayudarás y todas aprenderemos.

Fotos: Khemeia Kimonos









7/2/15

Claves para vestirte según tu estilo

 
Foto: Luisa Brimble via toctocvintage


¿Te levantas por la mañana, te plantas delante del armario 
para escoger qué te vas a poner y no sabes por donde empezar?


Es como l@s escritor@s cuando se plantan delante de una hoja en blanco y les llega la tan ansiosa sensación de vacío y bloqueo. De diferente manera pero es lo mismo.

Si además hoy tienes una cita importante, un acto al que asistir, una reunión para negociar o una fiesta de cumpleaños infantil, tienes que ir acorde con la situación para no destacar negativamente y parecer un pez fuera del agua.


¿Te gustaría llegar a un sitio y encontrarte que tu conjunto 
no encaja con el resto de la gente?


A mi me ha pasado y no me gusta nada, es una sensación extraña y nada buena. Me siento pequeña e insignificante y me entra mucha rabia de no haber escogido otra cosa. Todo el tiempo tengo la impresión de que me están mirando, de que hablan de mi y me siento aún más estúpida.


¿Te ha pasado?


Está bien destacar y dejar huella con tu estilismo pero de manera positiva, la gente tiene que recordarte por lo elegante y bien vestida que vas y la mejor forma de conseguirlo es que tú lleves la ropa, no que la ropa te lleve a ti.

Se trata de ir vestida adecuadamente según la ocasión, no vale solamente con elegir ropa bonita y bien conjuntada, se trata de algo más profundo, la ropa tiene que representarte, tiene que ser una prolongación de ti, de tu manera de ser y de vivir.


 Solamente así conseguirás destacar por tu propio estilo 


¿De que sirve ir a la última si este estilo no va contigo?
¿Cómo te sentirás?



Es muy importante tener claro por donde te empiezas a vestir (puedes recordar el artículo AQUI) y que tu armario tenga las prendas para que ellas hablen de ti (puedes volver a leerlo AQUI), pero lo más importante es saber cual es tu estilo.


Te voy a dar las claves para vestirte tal y como tú eres.


5 claves para vestirte según tu estilo

 1.   Piensa en el tipo de "acto" que tienes que ir.  ¿De que se trata?

De una reunión de negocios, de una visita con un cliente, de un acto social, de un acto profesional, de una fiesta informal o infantil…

Para que te salga todo redondo, tienes que estar cómoda, sentirte bien contigo misma.

Si te presentas con un conjunto que da la nota, todas estas sensaciones desaparecerán y te costará más sacar lo mejor de ti para conseguir lo que quieras.



 2.   Mira el sitio donde se celebra.  No saberlo te puede arruinar el día.

Es importante informarte de la previsión del tiempo, para poder elegir las prendas adecuadamente.


¿Cómo te sentirás si hace un día extraordinario con un sol radiante, 
con buena temperatura y tú apareces 
con un jersey grueso de lana? 


A parte de asarte viva y no estar cómoda, la sensación que transmitirás no será de bienestar, más bien todo lo contrario, y lo que te interesa es transmitir buenas vibraciones y esto sólo lo conseguirás si te sientes bien.

Por lo contrario, también te puede pasar que te encuentres con un día de frío intenso y lleves puesto ropa demasiada delgada, que dé grima verte, a parte de pasar tú frío. No estarás cómoda y tu sensación de bienestar se habrá esfumado.

Si no sabes concretamente o tienes dudas, sobre el tiempo o la temperatura que habrá en el sitio en cuestión, utiliza la “teoría de la cebolla”: lleva varias capas que puedas jugar con ellas en función de la temperatura del sitio o del local donde se lleve a cabo.

Llevar una chaqueta, americana, rebeca o similar, te asegurarás de no pasar ni frío ni calor, te la podrás poner o sacar según te convenga.



 3.   Infórmate para conocer el tipo de gente que asistirá.  Si tienes la suerte de saberlo, tienes mucho ganado, te proporcionará información adicional muy útil y tener más pistas de cómo vestirte.

Piensa en como se visten las personas que asistirán e inspírate, no se trata de ir igual que ellas pero si de no dar la nota.

Si por el contrario no conoces como es la gente, puedes buscar en internet y redes sociales, encontrarás información al respecto. Internet es una gran fuente de información, más de la que te puedes llegar a imaginar, incluso para acertar vistiéndote.

Si sabes como piensan o que hacen en su tiempo de ocio, a que asociaciones empresariales pertenecen, etc. Ya tienes datos para hacerte una idea. Además esta información te puede ir bien para tener temas de conversación con ell@s, en función del tipo de evento del que estemos hablando.

Este ejercicio también lo puedes aprovechar si te interesa saber más sobre un cliente concreto y venderle según sus gustos y preferencias. Es una información muy valiosa que puedes sacarle mucho beneficio. 


 No solamente sirve para el campo profesional, para el personal también 


Cuanta más información tengas, más posibilidades tendrás de encajar y ser aceptada en un determinado círculo social. ¿No es lo que quieres?



 4.   Ponte colores que te favorezcan y te den luminosidad a la cara.  Este también es un elemento importante que si no lo tienes en cuenta puede no gustarte como vas y no saber exactamente porque.

Tienes que verte bien con los colores que elijas, sobretodo los de la parte de arriba, son los que te proporcionaran luz y alegría al rostro, te verás mejor y te darán seguridad a ti y a los demás.

Si tienes que vestirte con colores neutros por las circunstancias, puedes elegir complementos que te den este toque de luz que te haga brillar y estar radiante.


¿Cuántas veces has visto a alguien y has pensado 
que iba muy oscura o que hacía mala cara? 


Muchas veces, esta sensación nos la transmiten los colores sin ser conscientes.


 Cuida de los colores, te vas a ver mejor 




 5.   Elige ropa que te haga vibrar, escúchate a ti misma y vístete para ello. 

Seguir las pautas que te he dado te va a ser muy útil pero tienes que tener muy claro y no olvidar que tienes que ser tú misma, para poder expresarte como quieras y conseguir todo lo que te propongas. Esta es la clave principal y más importante.



Es recomendable que te pruebes el conjunto antes del día en cuestión, para estar segura y convencida de que aciertas.

Te dará tranquilidad saber que esta parte la tienes solucionada, además tendrás margen para hacer cambios de última hora.

Tener esta parte cubierta, es como sacarte una preocupación de encima, ya no tienes que pensar más en este tema y te puedes centrar en otras cosas, como prepararte la reunión, la estrategia de venta, preparar muestras o preparar una tarta de cumpleaños.

Sin ir más lejos a mi varias veces me ha pasado que he pensado qué me pondría sin probármelo previamente encontrándome, por la mañana (que es cuando tengo más prisa y estoy más nerviosa), ponérmelo y ver como el conjunto no terminaba de funcionar, ya fuese por las formas de las prendas, los complementos, los colores o simplemente porque no iba cómoda y no era yo. Y con prisas nada es igual...


 Tu conjunto te tiene que representar, tienes que ser tú, es tú imagen, 
 estás expresándote sin decir nada, estás mostrando una parte de ti, 
 de cómo eres y de cómo te sientes. 
 Es una información que estás dando a las otras personas 
 sin decir ni una palabra, así que tiene que ir contigo. 



¿Qué pensarías si vieses a una mujer vestida con zapatos finos y delicados, por ejemplo, y su manera de andar fuera basta y poco femenina? 


Seguramente verías una incoherencia y de entrada, inconscientemente, te haría desconfiar de ella, es como si quisiera ser otra persona.

En cambio, si esa misma mujer, se presenta con su propio estilo, el que va con ella, con su manera de andar, que es acorde, que todo es un conjunto, que la ropa y su forma de ser están perfectamente integradas, tu predisposición será otra.

Esta persona no está pretendiendo ser otra persona, se muestra tal y como es, y aunque a lo mejor no sea tu estilo, te dará confianza y te sentirás segura con ella.



 Con tu actitud y tu predisposición 
 los negocios y las relaciones personales 
 fluyen mejor 



¿Has probado alguna de estas claves?

¿Como te ha ido?

Te espero en los comentarios para saber de ti.


Te mando un fuerte abrazo lleno de estilo.











31/1/15

¿La talla importa?




¿Te ha pasado alguna vez que te has encaprichado con alguna prenda 
y tenia que ser tuya aunque no tuvieran tu talla?

Tengo que reconocer que yo lo he hecho. En alguna ocasión he comprado alguna prenda con una talla un poco justa y también alguna algo más grande de lo que me correspondía, pensando que la primera se daría de si y que la segunda con un poco de secadora ya me iría bien.

Con el resultado de que ni la primera se dio de si ni la segunda se encogió, teniendo piezas en mi armario que no me quedaban bien y que cuando me las ponía para “aprovecharlas ya que las tengo” me sentía y veía fatal.


La mayoría de veces quedas anclada en un número de talla y aunque teóricamente unificaron las tallas, en la practica no siempre es así, puedes tener tallas diferentes en función del fabricante.

Si analizas tu talla, ¿Realmente que ves? Un número, un simple número que marca un estándar, pero tú no eres estándar, tú, eres única. 

Que más da si te vistes con una 38, una 40 o una 42. Lo importante es que te sientes bien contigo misma, independientemente del número que figure en tu prenda. 

Se trata de encontrar tú belleza real. 
(Puedes recordar el artículo que hablaba de ella)


¿Eres de las que tienes que caber si o si en una talla determinada? 
o
¿Eres de las que te compras una o dos tallas más para no marcar?


Si es que si en alguna de las dos, piensa:

¿Voy cómoda? 
¿Qué imagen estoy dando?

En el primer supuesto, parecerás que estés embutida dentro de un trozo de ropa y aunque puedas ir cómoda porque la ropa que llevas es elástica o se adapta, tu imagen no será del todo buena.

En el segundo supuesto, si te pones ropa muy ancha, por encima de tu talla habitual, parecerá que no tienes formas y tu imagen tampoco será la mejor.


Sea cual sea el caso, tu imagen no será 
todo lo buena que podría ser


Ahora pregúntate:

¿Qué me lleva a llevar este tipo de ropa?
¿Es para mostrar tus curvas o para taparlas?
¿Te sientes realmente bien con este tipo de ropa?
¿Has probado alguna vez llevar la talla que te corresponde?
¿Cómo te ven los demás?
¿Sabes qué imagen estás dando?


Hay un ejercicio fácil, bueno y efectivo que puedes hacer para saber o al menos tener una ligera idea, de que piensa la gente cuando te ve vestida así.

Hazte una foto con alguno de tus conjuntos, ajustado o ancho, da igual, corta la cabeza de la foto (que no se vea quien es) y enséñala a gente de tu alrededor, sin decir que eres tú, y que te digan su opinión.

Puedes decir que estás haciendo un juego con unas amigas o que has visto esta foto y quieres saber que piensa la gente.

La respuesta ya será un indicador.


Muchas veces nos vestimos con una talla diferente a la nuestra para enseñar o tapar partes de nuestro cuerpo. Está bien, pero hay muchas maneras de hacerlo, puedes marcar curvas o disimularlas perfectamente sin dar una mala imagen o una errónea.

Es importante, para ti y para tu trabajo.

"Una imagen vale más que mil palabras" y en el estilo de vestir también.

La mayoría de la gente la primera impresión es la que cuenta o con la que nos quedamos, sea para bueno o para mal. 

¿A quien le gusta dar una mala imagen?
¿Cómo te sientes cuando alguien te dice que te queda bien lo que llevas puesto?

Prueba de ponerte la talla que te corresponde pero no por el número que haya en ella, sino por el tamaño que se adapte a tu silueta, te verás mejor y te sentirás genial, de eso se trata.

Mira en tu armario y planifica tus compras, acertarás seguro. 
(Puedes recordar mis artículos haciendo clic encima de cada frase)

Y respondiendo a la pregunta de si la talla importa, te diría que sí pero no el valor que algunos les dan sino por como te siente a ti.

¿Sabes que imagen estás dando?

Cuéntame en los comentarios, me gusta saber de ti.